Siempre he pensado que cada cual hace su camino.
A pesar de eso, la vida, la mayoría de las veces te obliga a tomar decisiones ,caminos, conductas, que uno jamás imaginaría.
El primer problema viene cuando uno pretende tener todo a su alrededor controlado y medido, tasado y tarado.
A ese punto se llega lamentablemente cuando llegas a no confiar en nadie en absoluto.
Se llega cuando das un paso atrás y sientes que no tienes nada ni a nadie.
El segundo y más difícil problema, se acontece cuando de repente algo o alguien irrumpe en tu perfecto orden y revuelve tus esquemas.Esquemas que pasaste largo tiempo diseñando, casi perfectos, casi a tu medida, casi a tu egoísmo
Llegados a ese punto, llega el tercer y mas horroroso problema, "el pánico".
Y no digo miedo, digo pánico.Pánico a que con una palabra, una sonrisa, una mirada, esos esquemas largamente trabajados, esa armadura que creaste vayan cayendo como fichas de dominó.
Pánico a sentir que realmente algo o alguien puede hacerte clavar la rodilla en tierra totalmente desnudo, mostrando tu parte más débil, más vulnerable, más difícil.
Horroroso y brutal pánico que jamás habías sentido ni en tus peores momentos.Que saca lo peor de uno, que se te ríe en la cara cada noche mostrándote todo lo que podrías tener si marchara.
Y comienza la lucha, dura, diaria, cruel, sin treguas ni banderas blancas, sin momentos para lamer las heridas y continuar, armado con los recuerdos y las promesas, completamente solo porque así debe ser...
Luchando contra la culpa, contra la soledad impuesta por uno mismo, contra todos y contra todo.
Y el pánico se convierte en miedo, y el miedo en temor, y el temor en inquietud, y esta finalmente en seguridad, en esperanzas, en certezas.
Justo ahí, realmente uno sabe lo que quiere, y maldice el tiempo perdido, el dolor producido, las promesas rotas.
Lo que antes era pánico se convierte en firmeza.
Lo que fue enmascarar se convierte en entrega.
Lo que fue inseguridad se convierte en templanza.
Lo que fueron escusas se convierten en juramentos.
Y entonces y solo entonces uno empieza a vivir, a sentir, a retomar, a soñar, cuando un "lo siento" se transforma en un "gracias", cuando un "adiós" se convierte en un "ya no".
Gracias a ti, seas quien seas, por que al leer esto dibujando una simple sonrisa en tus labios, se que tu pánico esta perdiendo la batalla... GRACIAS.
Siempre
2 comentarios :
SUSANA DIJO
Ayer puse dos comentarios y no salio ni uno jajaajja a ver si hoy me es posible...Gracias por compartir tus palabras con los que podamos leerte, gracias por poner el corazón encima de la mesa y abrirlo de par en par, gracias porque sé que aunque el miedo nos puede dejar petrificados, tb dado el momento eso mismo se puede convertir en un impulso y nos lleva a lugares que jamás soñamos, gracias por ser tu, muakkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkk
PARROLO DIJO
No hay que tener miedo a la felicidad, admito que en ocasiones produce vértigo, pero, es como una noria, te proporciona esa misma sensación y aun así, quieres subir en ella.
Si amigo, las relaciones humanas y en especial, las de pareja, son así. Ahora, al igual que en las norias, se ha de invertir muchísima energía para estar en el punto álgido, sinembargo, prácticamemte sin sentirlo, te sitúas en lo más bajo.
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