Uno solo sabe de lo que conoce...
Una persona que se siente fuerte, ¿por qué se siente invencible al recibir un abrazo?.
¿Por qué camina más seguro que nunca al compás de ciertas personas?.
¿En qué momento uno, fuerte y decidido, confía su seguridad a alguien que a simple vista parece delicado y frágil?.
Un abrazo, definitivamente viste a una persona.
Un abrazo que completa un difícil puzzle que parecía tan sólido y definitivo...tan incompleto.
Aprendí que la fuerza no radica en los músculos ni en las apariencias, la fuerza es una actitud.
Me dí cuenta, que la porcelana puede ser mas fuerte que el acero, simplemente dependiendo de la situación en la que se encuentre cada uno de ellos.
Ese, es el ángel de las cosas, así como reside en ciertas personas.
Personas que sin saberlo son ángeles que reconfortan, dan seguridad, fuerza, y ganas de caminar hacia delante.
Personas que se visten de amabilidad y de modestia, que sonríen cuando otros no lo hacen, que dan las buenas tardes por donde quiera que van, que cambian el mal humor de otras personas que acostumbradas a la soledad, olvidaron las palabras gracias, perdón y por favor.
Personas que cada día obran pequeños milagros sin siquiera darse cuenta.
¿No crees en los ángeles?, están a tu alrededor, quizá algún día tengas suerte y te topes con uno.
Yo ya lo hice...
Cada uno de nosotros es un ángel con una sola ala, y sólo podemos volar cuando nos abrazamos. Luciano de Crescenzo
