¿Crees que no podría levantarme?.Te equivocas...
Cada pieza, cada parte, cada remache de mi oxidada armadura está esperándome.
Cada agujero, cada grieta , cada abolladura está reparada.
Acércate no temas nada, yo no lo hago.
Ligero me siento sin ella, libre al fin, pero sé perfectamente donde está guardada.
Desearía no volver a calzarla, es pesada y oscura, pero la conozco bien, y ella a mi.
Siempre he sabido como ponerme de pié aún dolorido, siempre lo hice.
Si llega el momento, sólo ayúdame a ajustarla de nuevo, hazlo despacio y sin prisas, tomate tu tiempo.
No tengas miedo, no caeré , sólo háblame mientras me incorporo.
Revísala mientras se acopla y se cierra.
Sobran los remordimientos, bien conoces mi coraza incansable herrera, y con el mismo fuego de esos ojos con el que un día fundiste sus junturas, séllala de nuevo sin pena, porque nada nuevo me das, nada que ya no conozca, nada que no estubiera antes de ti.
Nada condicione tu actuar, disfruta el presente, el futuro llegará, y si la fortuna tuerce el camino, lucharé hasta la extenuación, hasta el último resquicio de fuerza no lo niego, pero ten por seguro que si te vence la lucha hasta el punto de dañarte, te levantaré una última vez para ayudarte a caminar adelante y hundiré firme mis puños en el suelo para no seguirte.
No cambiará un minuto de lo vivido o por vivir por miedo al futuro, por que estoy preparado para lo bueno, lo malo y lo peor.
Hábil herrera, jamás temas por mi, no detengas el camino por miedo a dañarme, no podrías, no sabrías.

No hay comentarios :
Publicar un comentario