Uno siente sana envidia ante personas que claramente podrían llegar a ser cualquier cosa en la vida.
Te sorprendes ante tanta inquietud, tanta curiosidad, tanta hambre de conocer.
Muchas de esas personas, ni siquiera se dan cuenta de la brutal capacidad de la que hacen gala cada dia por el simple hecho de sentirse seguras en su posición, y se ven a si mismos personas realmente corrientes en su cotidianidad.
Pero uno, mirando desde fuera, ve otra cosa...
En pequeñas y simples cosas, este tipo de personas demuestran una pericia casi increíble, cosas diarias, cosas rutinarias, no por ello poco importantes he de añadir.
El secreto a mi entender, es la constancia y esa bendita curiosidad que lleva a una persona por ejemplo a consultar un diccionario cuando lee una palabra como "quizá" o "quizás" al leerla de distintas maneras en distintos escritos.
El miedo, puede ser freno determinante para esas personas.Miedo a tener que demostrar un resultado, un provecho o amortización a las personas que te rodean después del tiempo invertido.
Ese punto creo es el problema, por que el aprender por aprender , el desarrollarse como individuo, sin tener que dar cuentas, solo por el puro placer de conocer y de satisfacer tu propia necesidad de ampliarte es lo excitante, es la propia motivación.
A esas personas les diría ...-Te admiro, admiro tu ansia de aprender, admiro tu capacidad de levantarte una y otra vez, admiro tu insaciable curiosidad, tu sencillez, admiro tu capacidad de hacer parecer fácil lo difícil.-
-Admiro tus ganas de crecer por puro gusto y placer personal, por que nada has de demostrar a nadie sino a ti mismo.-
-Admiro como superas cada pequeña meta cada día y te pones los brazos en jarra pensando el la de mañana..-
Si por un minuto pudieras verte a través de mis ojos...
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